
Por Javier Sobrino
Experto en viajes y fundador
Hay hoteles temáticos que imitan un castillo y luego está esto: un castillo de verdad, del siglo XI, en lo alto del cerro que domina Curiel de Duero. Y con una piscina metida dentro de la torre.
Dormimos allí en mayo de 2025, dos días. La reconstrucción la dirigió el propio gerente del hotel, que es historiador, siguiendo los archivos, y eso se nota en cada rincón.
Le doy un 8,2 sobre 10. Lo que más levanta esa nota es la cena, el trato y el propio edificio, que es justo lo que uno viene a buscar aquí.
Esta estancia fue invitada, y te lo digo antes de nada
El hotel nos invitó a esta estancia de mayo de 2025. Desde entonces cambiamos de política y ya no aceptamos invitaciones, precisamente para que no haga falta este párrafo: hoy pagamos todas nuestras noches.
Las puntuaciones son las mismas que habría puesto pagando, y verás que nuestra nota es más baja que en portales como Booking o TripAdvisor.
Mi opinión rápida: un 8,2 que se sostiene sobre el edificio
Le doy un 8,2 sobre 10.
Lo que compras aquí no es una habitación, es el edificio. La decoración, la cena y el trato del personal son lo que empuja la nota hacia arriba, y las tres van de 8,5 para arriba.
La habitación cumple sin buscar protagonismo: camas y baño se quedan en un 7,5, correctos para lo que cuesta la noche. No es donde está la gracia de este hotel.
Y hay un detalle de mantenimiento que no puedo callarme: algunas zonas se veían algo descuidadas. El conjunto es precioso, la conservación no va al mismo ritmo.
En una frase
Un castillo del siglo XI reconstruido con criterio, donde se cena de maravilla y se duerme correctamente, por menos de lo que pagarías en un hotel con la mitad de historia.
Lo mejor y lo peor: pros y contras
Lo mejor
- Es un castillo real del siglo XI, reconstruido sobre los archivos históricos por el gerente, que es historiador.
- La cena está entre las mejores que hemos probado en un hotel: entrecot y alcachofas a la plancha con foie.
- La piscina está dentro de la torre, con toda la Ribera del Duero delante y una terraza montada arriba cuando hace bueno.
- La piedra mantiene la temperatura sola, ni frío ni calor, y aun así hay calefacción y aire acondicionado.
- El agua va bien de verdad: buena presión, y ni tarda en salir caliente ni se desvía sola a fría.
- Se aparca gratis en la puerta del castillo, en una zona propia para clientes.
Lo peor
- Sin coche es muy complicado llegar, y ese es el contra que más gente descarta.
- Para entrar hay escaleras, aunque una vez dentro sí haya ascensor hasta recepción.
- Algunas zonas se veían algo descuidadas para el nivel que tiene el resto.
- La piscina solo abre de junio a septiembre y el agua está fresca, porque no está climatizada.
¿Sabías que?
Cómo se llega y dónde se aparca
Empiezo por aquí porque es lo único que puede echarte para atrás de verdad.
El camino desde Madrid es A-1, salida en Aranda de Duero y de ahí N-122 hacia Peñafiel. Al llegar a Curiel ya se ven los carteles que suben al castillo.
La cuesta impone desde abajo, y ahí es donde mucha gente se pone nerviosa. No hace falta: hay carretera asfaltada perfectamente habilitada que llega hasta la puerta de la fortaleza.
Se descarga el equipaje allí mismo y se aparca gratis en una zona propia para clientes, a pocos metros. No hay que reservar plaza.
Lo que sí es un problema de verdad: sin coche propio esto no se hace. No es un hotel al que llegues en transporte público y ya está.
Y hay un segundo detalle que el hotel no cuenta y conviene saber: para entrar al castillo hay escaleras. Dentro sí hay ascensor para subir a recepción y a las habitaciones, pero ese primer tramo hay que hacerlo a pie.
Dormir en un castillo del siglo XI: qué te encuentras
Aquí está el argumento entero del hotel, así que vamos con calma.
Esto no es un hotel con decoración medieval. Es un castillo del siglo XI que se reconstruyó siguiendo los archivos históricos, y la reconstrucción la dirigió el gerente, que es historiador. Hay estudios que apuntan a que antes fue una torre de vigilancia romana.
Se entra en ascensor a la primera planta, que es donde están recepción, el patio, la capilla y algunas habitaciones. Sí, hay capilla, porque la había.
Hay además dos comedores: uno grande donde celebran bodas y bautizos, y otro pequeño que es el del día a día, donde se sirven desayunos y cenas.
A la decoración le pongo un 8,5, y es una nota que en otros hoteles ni existe. Aquí es media reseña.
La habitación estándar
Nos alojamos en la estándar, que es la categoría de entrada.
Las camas y las almohadas se llevan un 7,5. Se duerme bien, sin más.
Lo que sí funciona muy bien es el agua. Buena presión, y ni tarda en salir caliente ni se desvía sola a fría, que es la tontería que estropea la ducha en la mitad de los hoteles.
El baño, y el retrete que no esperas
El baño también se lleva un 7,5, y tiene el detalle más comentado de toda la estancia.
El retrete es japonés, de los electrónicos. Vas a dormir a una fortaleza del siglo XI y te encuentras eso en el baño. Es de las cosas que no se olvidan.
La temperatura y la limpieza, con un matiz
Esto es lo que más me sorprendió, porque iba con la idea contraria.
La piedra mantiene la temperatura sola: ni frío ni calor. Y por si acaso, la habitación tiene calefacción y aire acondicionado.
A la limpieza le doy un 8, con una salvedad que es justa para el hotel: al ser piedra, el polvo se mete entre los poros del ladrillo y mantenerlo impecable es bastante más difícil que en un hotel normal.
La piscina de la torre: preciosa, pero solo cuatro meses
Es la foto por la que la mayoría de la gente llega a este hotel, así que conviene ser claro con ella.
La piscina está dentro de la torre del castillo, con toda la región delante. Tomarse un café ahí arriba y darse un baño es lo que más recuerdo de la estancia.
Ahora la letra pequeña, que no está en ninguna parte. Solo abre de junio a septiembre, así que ocho meses al año esa foto no la vas a poder repetir.
Y cuando abre, no está climatizada y el agua está fresca. No es una piscina de spa, es una piscina de verano.
Dicho eso, es de baño de verdad y no de postal: cuando hace bueno montan arriba una terraza y la estampa es preciosa. Junto con las zonas comunes le pongo un 8.
Comer y cenar en el castillo
Si me quedo con una sola razón para volver, es esta.
La cena está entre las mejores que hemos probado en un hotel. Pedí entrecot, y de entrante, alcachofas a la plancha con foie.
No es una cena de hotel con menú de hotel. Es cocina de verdad, con producto bueno, y le pongo un 9 sin dudarlo.
Merece la pena cenar aquí también por comodidad: estás en lo alto de un cerro y bajar al pueblo de noche no apetece.
El desayuno: buffet correcto y va incluido
El desayuno entra en el precio de la habitación, que es más de lo que hacen muchos a este precio.
Es buffet y cumple: jamón serrano del bueno, huevos rotos, tostadas con jamón y tomate, sándwiches de queso y york, bollería y café bastante bueno.
Le doy un 8. Está bien, pero después de la cena de la noche anterior sabe a menos de lo que es.
Comprueba el precio para tus fechas
Lo que falla
Son pocas cosas, pero las cuento porque nadie más te las va a contar.
El que más me chirrió: algunas zonas se veían algo descuidadas. No es suciedad, es mantenimiento. En un edificio así se nota más, y con una decoración de 8,5 detrás, canta.
Y el acceso. Las escaleras de la entrada no las salva el ascensor de dentro, porque están antes.
Nada de esto tumba el hotel. Aquí se viene por el edificio y por la mesa, y en las dos cosas cumple de sobra.
Cuánto cuesta y qué nota le pongo
El precio y cómo funciona el 10%
Aquí está la otra mitad del argumento, porque el precio es lo que hace que todo lo anterior compense.
La noche entre semana ronda los 89 a 99€ y el fin de semana los 109€, con desayuno incluido. Para dormir en un castillo del siglo XI, es poco dinero.
Sobre el descuento: seguimos teniendo un 10% con este hotel, y se aplica entrando por nuestro enlace, que lleva a Trivago. Desde ahí eliges y el descuento entra al reservar.
Y el plan que yo haría con ese precio: Peñafiel y su castillo por la mañana, noche aquí, y bodegas de la Ribera al día siguiente. La zona da para el fin de semana entero.
Mis notas apartado por apartado
| Apartado | Puntuación |
|---|---|
| Cena | 9 |
| Personal | 9 |
| Decoración | 8,5 |
| Limpieza | 8 |
| Desayuno | 8 |
| Piscina y zonas comunes | 8 |
| Camas y almohadas | 7,5 |
| Baño | 7,5 |
Puntuación media: 8,2 sobre 10.
Mira el reparto y verás el hotel entero: lo que más puntúa es la cena, el personal y la decoración, que es donde este sitio no tiene rival por el precio que pide.
Un 8,2 en mi escala es un sitio que recomiendo. Y si vas de junio a septiembre, con la piscina abierta, la experiencia sube.
Si buscas otra escapada rural de este estilo, con la habitación como protagonista en vez del edificio, el Hotel Spa Las Nubes juega en la liga contraria: allí el cuarto es el plan y el edificio no existe.
Preguntas frecuentes sobre el Castillo de Curiel
¿Se puede subir en coche hasta el Castillo de Curiel?
Sí. Desde el pueblo la pendiente impone, pero hay carretera asfaltada habilitada que llega hasta la misma puerta de la fortaleza. Se descarga el equipaje allí y se aparca gratis en una zona propia para clientes. Desde Madrid: A-1, se sale en Aranda de Duero y se sigue por la N-122 hacia Peñafiel.
¿Cuánto cuesta dormir en el Castillo de Curiel?
La noche entre semana ronda los 89 a 99€ y el fin de semana los 109€, con el desayuno incluido. Es lo que costaba en nuestra estancia y sigue vigente, aunque siempre conviene mirarlo para tus fechas concretas.
¿Cuándo abre la piscina de la torre?
Solo de junio a septiembre. No está climatizada y el agua está fresca, pero es de baño de verdad: cuando hace bueno montan arriba una terraza. Fuera de esos cuatro meses el hotel sigue mereciendo la pena, pero es otro plan.
¿Cómo es la habitación estándar?
Correcta, sin más. Lo mejor es el agua, que tiene buena presión y no hace el juego de tardar en salir caliente ni desviarse sola a fría. Las camas y las almohadas se quedan en un 7,5, y el baño también, aunque tenga una sorpresa: el retrete es japonés, de los electrónicos.
¿Hace frío en un castillo del siglo XI?
No, y esa fue una de las sorpresas. La piedra mantiene la temperatura sola, así que ni frío ni calor. Y por si acaso, la habitación tiene calefacción y aire acondicionado.
¿Se come bien en el Castillo de Curiel?
Es lo mejor del hotel. La cena está entre las mejores que hemos probado en un hotel: entrecot y, de entrante, alcachofas a la plancha con foie. El desayuno es buffet y cumple, con jamón serrano del bueno, huevos rotos, tostadas con jamón y tomate y buen café.
¿Es accesible? ¿Hay escaleras?
Para entrar hay escaleras, y eso no lo salva nada. Una vez dentro sí hay ascensor para subir a recepción y a las plantas. Si vas con maletas grandes o con alguien con movilidad reducida, cuenta con ese tramo de entrada.
¿Es un buen sitio para ir con niños?
Les fascina dormir en un castillo de verdad, con sus armaduras y sus estancias medievales. Pero es un edificio histórico lleno de escaleras y suelos de piedra, así que hay que tenerlos a la vista. No hay miniclub ni nada parecido.
¿Admiten mascotas?
Por lo general no. Es un edificio protegido y con mobiliario de época, y eso les cierra la puerta. No viajamos con perro, así que esto no lo he comprobado yo: pregúntalo al reservar.
¿Qué hay que ver alrededor?
El plan se hace solo: Peñafiel y su castillo están al lado, y estás en plena Ribera del Duero, así que las bodegas son la otra mitad del viaje. Nuestra recomendación es Peñafiel por la mañana, noche en el castillo y bodegas al día siguiente.
El veredicto final
¿Para quién lo recomiendo?
Perfecto para ti si…
- Te apetece dormir una noche en un castillo de verdad y que no te cueste lo que un hotel de lujo.
- Vas a la Ribera del Duero de bodegas. Peñafiel está al lado y la zona da para el fin de semana.
- Te importa cenar bien sin salir del hotel. Es lo que mejor nota se lleva de todo.
- Viajas en coche, que aquí no es un detalle sino el requisito.
- Vas de junio a septiembre y quieres bañarte en la piscina de la torre.
No es para ti si…
- No llevas coche. Sin vehículo propio esto no se hace.
- Necesitas entrada sin escaleras: el ascensor está dentro, no antes.
- Buscas spa, gimnasio o servicios de resort, porque aquí no hay nada de eso.
- Vas por la piscina fuera del verano. Cierra de octubre a mayo.
- Viajas con perro, porque al ser edificio protegido suele estar restringido.
Estuvimos en el Hotel Castillo de Curiel en mayo de 2025, invitados por el hotel. Desde entonces ya no aceptamos invitaciones y pagamos todas nuestras estancias. Las notas de esta reseña son las mismas que habría puesto pagando.
Si reservas a través de nuestros enlaces podemos llevarnos una comisión sin coste adicional para ti, y es lo que nos permite seguir pagando nuestras propias noches.
¿Tienes dudas o necesitas más información?
Nosotros ya hemos estado y podemos ayudarte. Dinos qué dudas tienes y te contestaremos lo antes posible.