Hotel Neptuno Roquetas: mi opinión honesta tras alojarme

Por Javier Sobrino
Fundador de Descubriendo Viajes · Visitado en septiembre de 2026
El Hotel Neptuno entró en nuestra lista porque nos lo pedisteis vosotros. El verano pasado nos escribieron muchísimos seguidores hablando de él: buena relación calidad-precio, ambiente familiar y gente que vuelve cada año.
Lo visitamos a mediados de septiembre de 2026, en pensión completa con bebidas, y la estancia la pagamos nosotros, sin invitaciones de ningún tipo. Te cuento lo bueno, lo malo y a qué familias se lo recomiendo.
La respuesta corta: nos sorprendió para bien, y sobre todo en la mesa. Pocas veces este año hemos pagado tan poco por una pensión completa, y aquí se come mejor de lo que cuesta. Su gran pega es que no está en primera línea.
Mi opinión del Hotel Neptuno en dos minutos
Le doy un 7,7 sobre 10. Lo que más lo sube es el personal, con un 8,5, y detrás van el desayuno, la comida, la cena, la cama, la limpieza y la playa, todos con un 8.
Lo que más lo baja es lo que ofrece a los adultos. Ahí se queda en un 6,5, porque casi todo está pensado para los niños. La otra nota floja es la amplitud de la habitación, con un 7.

Su gran baza es lo que te da por lo que pagas. Buena comida, bebidas incluidas en las tres comidas y toboganes para los pequeños, a cambio de andar cinco minutos hasta la arena de Playa Serena.
Lo mejor y lo peor del Hotel Neptuno
Lo mejor
- Una comida de mucha más calidad de la que esperas por el precio.
- Las bebidas incluidas en el desayuno, el almuerzo y la cena.
- Toboganes, inflables y miniclub para los niños pequeños.
- Un personal atento, de la recepción a los socorristas.
Lo peor
- No está en primera línea: la playa queda a cinco minutos.
- La zona del buffet se queda pequeña en hora punta.
- Una habitación pequeña y renovada solo a medias.
- Poco para adultos y un gimnasio descuidado.
Dónde está y cómo fue la llegada
El Neptuno está en Playa Serena, la zona de hoteles de Roquetas de Mar, pero en segunda línea. Es su punto más débil y conviene tenerlo claro antes de reservar: entre la puerta del hotel y la arena hay que caminar un poco.
Lo medimos con Google Maps y con nuestras piernas: son cuatro o cinco minutos andando, por un camino recto, sin cuestas ni escaleras. Se llega enseguida, pero desde la tumbona no vas a ver el mar.

El hotel tiene unas 200 unidades, la mitad habitaciones y la mitad apartamentos, según nos contaron. Es más bien pequeño, pero está muy bien organizado, y a mediados de septiembre estaba bastante lleno.
Lo primero que ves es el vestíbulo, y me gustó. No impresiona como el de un hotel de lujo, pero acoge: es amplio, con mucha luz, cristaleras y colores de verano, azules, blancos y naranjas suaves. Con poca decoración consiguen que te sientas de vacaciones.

Un check-in rápido, aunque había cola
Al llegar vimos cola en recepción y me temí lo peor. En cinco minutos nos lo habían resuelto todo, con amabilidad y sin complicaciones. La habitación, eso sí, no estuvo lista hasta las tres de la tarde.

Llegamos poco antes de la una, así que dejamos las maletas y a las 13:30, en cuanto abrió el buffet, ya estábamos comiendo. Si llegas pronto, aprovecha y estrena el buffet nada más abrir: es el mejor momento para comer tranquilo, y enseguida te cuento por qué.
La comida: lo mejor del hotel
Esto es lo que más me sorprendió del Neptuno. Cogimos pensión completa, toda de buffet, y para lo que cuesta el hotel la calidad está bastante por encima de lo normal. No es cocina gourmet, pero se disfruta comiendo.
El almuerzo
En el almuerzo encontramos salmón, lenguado y gallineta, y el salmón estaba buenísimo, de muy buena calidad. También había varias carnes, guisos, verduras, ensaladas y embutidos. Los postres, en cambio, normales, sin nada que destacar.
Lo que más agradecí es que las carnes estaban jugosas y con sabor, nada resecas. En muchos buffets te encuentras la carne seca y el pescado pasado, como si llevaran horas en la bandeja. Aquí no nos pasó.


El fallo: las colas en hora punta
La pega no está en el plato, sino en la zona donde te sirves, que se queda pequeña con el hotel lleno. A las 13:30, cuando abrió el almuerzo, ya había unas veinte personas esperando en el vestíbulo. Eso sí, al principio se pasa rápido.
El problema llega en hora punta. Toca esperar a que se sirvan los de delante y, en la cocina en vivo de carne y pescado, a que vuelvan a preparar más, porque se acaba enseguida. No te fastidia el día, pero hay que contar con ello.

Por eso insisto: baja a comer y a cenar en cuanto abran. Lo dice hasta el propio hotel en el cartel de la entrada del restaurante, donde pide a los clientes que eviten las horas de más afluencia.
El desayuno es de 8:00 a 10:30, el almuerzo de 13:30 a 15:30 y la cena de 20:00 a 22:30. Y un detalle útil si te vas de excursión: los picnics se piden el día anterior, antes de las 21:00.

La cena
La cena estuvo al nivel del almuerzo, con productos de buena calidad. Flojeaban algunas frituras, como los calamares rebozados, pero el resto, muy bien. Hasta las patatas fritas estaban tan ricas que pensamos que eran caseras; luego vimos que no.

El desayuno
El desayuno sigue la misma línea: buen producto y mucho donde elegir. Hay tortitas que te hacen al momento, huevos, tostadas, churros y embutidos de calidad. Se nota que no han tirado de lo más barato.
Y para quien desayuna salado, también hay huevos fritos, beicon, salchichas, champiñones y judías, como en mi plato de la foto, que acompañé con un café y una tostada con tomate.


Las bebidas, incluidas
Es uno de los mejores puntos del hotel: en el buffet las bebidas van incluidas, en el desayuno, el almuerzo y la cena. Cerveza, vino, sangría, refrescos y lo que sale de las máquinas, sin pagar nada aparte.
Y se nota en la cuenta. En otro hotel de la zona el agua nos costaba 1,80€ y la cerveza 3,20€, y entre una cosa y otra se iban 20 o 30€ al día. Aquí ese gasto desaparece.

La cafetería y el chiringuito
Fuera del buffet hay dos sitios más, y en los dos se paga aparte. Una cafetería con deporte en la tele, para el café y la bebida de siempre, y el Lobe Pool, un chiringuito junto a la piscina con refrescos, helados, aperitivos, bocadillos y comida rápida.
Para que te hagas una idea, en la carta del snack la hamburguesa completa costaba 11€, el sándwich mixto 7€ y las pizzas 11€. Las ensaladas van de 9,50€ a 11€, y las baguettes, a 7€.


Las piscinas: divertidas para los pequeños
Las piscinas no son espectaculares ni hay un parque acuático, pero tienen cosas muy divertidas para los niños. Y justo aquí está la clave para saber si este hotel encaja con tu familia o no.
La principal es bastante completa. Cubre en casi toda su superficie, salvo en las escaleras y las zonas de entrada, y tiene cascadas, una rampa y juegos en el agua, como el waterpolo. Durante el día hay mucho movimiento.
Lo que más llama la atención son los inflables. Hay toboganes hinchables que caen directamente a la piscina, y además otros dos toboganes metidos en una torre, que no son altos pero bajan muy rápido.


Para los más pequeños hay también una piscina que apenas cubre, pensada para bebés y niños muy pequeños. Y hay una más: una piscina cubierta, más pequeña, que se puede cerrar o abrir según el tiempo.
Si piensas venir en temporada baja, la cubierta suma: un día de lluvia sigues teniendo piscina. No es nada espectacular, pero se agradece.

Tumbonas hay muchas. Con el hotel lleno, seguimos encontrando huecos libres, y al lado está el chiringuito, con un montón de mesas y sillas para sentarte a tomar algo.
Buena comida, bebidas incluidas y toboganes
Si viajas con niños pequeños, es de las opciones con mejor calidad-precio de Playa Serena. Mira precios para tus fechas.
La habitación: cumple, pero no es su punto fuerte
Reservamos la doble estándar, la más barata del hotel. Nuestras vistas eran a otros edificios y a un aparcamiento, con el mar muy al fondo, entre las construcciones. Vistas al mar, lo que se dice vistas, no tenía.

Por lo que vimos, aquí no hay vistas al mar de verdad: o miras a la piscina, con su ruido, o miras afuera, a otros edificios. Así que yo no me complicaría y cogería la más barata, que es justo lo que hicimos.
La habitación está renovada a medias. Son nuevos la decoración, las camas y los colchones, con detalles de la marca del hotel que la hacen acogedora. El resto de muebles y el baño todavía no se han reformado.
Tampoco es grande. Las dos camas queen se comen buena parte del espacio, aunque la terraza es buena y compensa. De todos modos, no es un hotel para pasar el día en la habitación.


Lo mejor de la habitación es el descanso. La cama es muy cómoda, y el aire acondicionado, que va integrado, casi no hace ruido. La almohada es normal, ni buena ni mala: yo pondría dos por persona, que cuesta poco y se duerme mucho mejor.
El baño
El baño es amplio y funcional, aunque está sin renovar. Tiene bañera con mampara y cumple sin dar ningún disgusto. Igual que pasa con los muebles, una reforma le subiría bastante el nivel.


En limpieza, todo estaba limpio, pero no impoluto: en el baño encontramos algún detalle que no tendría que estar ahí. Por eso le pongo un 8 y no más.
La playa: Playa Serena, a cinco minutos
La playa es Playa Serena, la misma de los hoteles de primera línea de la zona. Desde el Neptuno se llega en cuatro o cinco minutos, todo recto. Es una playa muy larga y ancha, de las típicas de esta parte de Almería.

La arena es gruesa, con piedrecitas, pero al meterte en el agua se vuelve más fina. Según el viento puede haber algo de oleaje, y cubre bastante pronto, así que con niños pequeños hay que estar atentos.
Comparte playa con el Bahía Serena, el Alua Golf Trinidad, el Playacapricho y el Playasol, y hemos estado en todos. En calidad-precio, para mí, el Neptuno los supera a todos, aunque ellos tengan la arena más cerca.
Para niños: ideal hasta los 7 u 8 años
Para niños pequeños, el hotel funciona muy bien. No tiene instalaciones enormes, pero entre hinchables, toboganes, miniclub y animadores, a esas edades no se aburren.

El miniclub es grande, aunque se ve algo antiguo. Lo bueno es lo que hacen dentro: actividades durante el día, juegos y hasta sesiones de cine a la hora de la siesta.
La animación está muy enfocada a familias. Vimos al equipo activo todo el día, y por la noche hay espectáculos en el escenario junto a la piscina; alguna vez, también música en directo o un concurso de preguntas para los mayores.

Para los que ya no quieren miniclub, hay una zona de máquinas arcade, con futbolines y mesa de aire, que vimos llena de niños. Se lo estaban pasando en grande.
Eso sí, pondría un límite: lo recomiendo para niños de hasta 7 u 8 años. Con más de 8 o 9, los toboganes y la mayoría de juegos se les van a quedar cortos. Si tus hijos son mayores, mira nuestra guía de hoteles para niños en Roquetas de Mar.


Para adultos: poca cosa
Aquí es donde más baja la nota: para adultos le pongo un 6,5. No hay casi nada pensado para ellos, más allá de la piscina, el chiringuito y alguna noche de música en directo. El hotel está hecho para familias.
El gimnasio tampoco ayuda. Sirve para un entrenamiento básico, pero está bastante descuidado y le falta mantenimiento. Si entrenas en serio, se te va a quedar corto.

Un punto a favor que parece pequeño y se nota mucho: los ascensores no fallan. Son unos cuantos y suben rápido, de modo que no nos pasó lo de otros hoteles, donde esperas tanto que acabas subiendo por las escaleras.

El personal
Con el personal tratamos poco, pero nos dejó muy buena sensación, y por eso le pongo un 8,5. En recepción fueron simpáticos y resolutivos, y el check-in, con cola y todo, salió en cinco minutos.
En el comedor siempre había una o dos personas dedicadas solo a retirar platos, pendientes de las mesas. Y los socorristas jugaban con los niños y les echaban agua, sin perder de vista la piscina. Esos detalles hacen ambiente.
Puntuaciones del Hotel Neptuno, apartado por apartado
| Apartado | Nota | Por qué |
|---|---|---|
| Global | 7,7 | La media de las doce categorías |
| Limpieza | 8 | Limpio, aunque con algún detalle en el baño. |
| Cama y almohadas | 8 | Cama muy cómoda; la almohada, normal. |
| Baño | 7,5 | Amplio y práctico, pero pide una reforma. |
| Amplitud de la habitación | 7 | Justa para dos camas queen, con buena terraza. |
| Desayuno | 8 | Tortitas al momento, churros y buen embutido. |
| Comida | 8 | Salmón, lenguado y carnes jugosas, por encima de lo que cuesta. |
| Cena | 8 | Al nivel del almuerzo, salvo alguna fritura. |
| Piscinas | 7,5 | Sin parque acuático, pero con inflables, toboganes y una cubierta. |
| Instalaciones para niños | 7,5 | Pensadas para los pequeños: hinchables, toboganes, miniclub y arcade. |
| Instalaciones para adultos | 6,5 | Casi nada pensado para ellos, y un gimnasio descuidado. |
| Playa | 8 | Playa Serena, larga y ancha, a cinco minutos andando. |
| Personal | 8,5 | Check-in rápido, comedor atento y socorristas implicados. |
La media de las doce categorías es un 7,71, que redondeado es el 7,7 de la nota global. No llega al sobresaliente, pero saca un 8 o más en siete de los doce apartados.
Para quién es el Hotel Neptuno y para quién no
Es tu hotel si:
- Tus hijos tienen 8 años o menos.
- Quieres comer bien sin pagar un hotel caro.
- No te importa andar cinco minutos hasta la playa.
- Prefieres no pagar las bebidas aparte.
No es tu hotel si:
- Tus hijos tienen 9 años o más: mira la guía de hoteles para niños en Roquetas.
- Viajas en pareja o con amigos y buscas instalaciones para adultos.
- Quieres bajar de la habitación y estar ya en la arena.
- Entrenas en serio y necesitas un buen gimnasio.
Si el Hotel Neptuno no es el tuyo
- Alegría Colonial Mar Aqua Fun: también en Roquetas, con más para los niños.
- Hoteles para niños en Roquetas de Mar, la guía de la zona con los que hemos probado.
- Los hoteles para niños más baratos, para comparar con otros familiares económicos.
¿Recomiendo el Hotel Neptuno? Sí, sobre todo con niños pequeños
Sí, y sin pensarlo mucho. No tiene nota de sobresaliente, pero es un hotel muy completo y de los mejores que hemos visto en calidad-precio. Baja por lo poco que ofrece a los adultos y por no estar en primera línea.
Si vienes en familia y quieres comer bien, piscina con toboganes, animación y una buena playa cerca, me parece una opción muy buena si tus hijos no pasan de los 7 u 8 años. Para hijos mayores, se queda algo corto.
Es de esos hoteles de los que te vas pensando que ha merecido la pena. Y gracias a quienes nos lo recomendasteis: si conocéis más hoteles familiares buenos y baratos como este, contádnoslo en los comentarios.
Y si ya has estado en el Neptuno, cuéntanos en los comentarios qué tal te fue y con niños de qué edad: a las familias que están dudando les ayuda más una experiencia de verdad que cualquier ficha.

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