Best Sabinal: mi opinión honesta tras alojarme

Por Javier Sobrino
Fundador de Descubriendo Viajes · Visitado en septiembre de 2026
Fuimos al Best Sabinal a comprobar si un hotel de Roquetas de Mar algo más caro que sus vecinos lo vale. Llevamos años alojándonos en hoteles Best, en Mojácar y en Cataluña, y este nos faltaba: está enfrente de la playa y tenía muy buena pinta.
Lo visitamos a mediados de septiembre de 2026, en pensión completa sin bebidas y con vistas al mar, y la estancia la pagamos nosotros, de nuestro bolsillo y sin invitaciones. Aquí va lo bueno, lo malo y para quién lo veo.
La respuesta corta: sí compensa, sobre todo si viajas con niños pequeños. Se come bien, hay planes para los críos de la mañana a la noche y bajas a la arena en un minuto. Lo mejorable, la piscina y las bebidas.
Mi opinión del Best Sabinal en dos minutos
Le doy un 7,9 sobre 10. Lo que más sube la nota es la limpieza, con un 9, y lo que ofrece a los niños y el trato del personal, con un 8,5.
Lo que la baja está en la habitación y en la piscina. Ni la piscina ni el tamaño del cuarto pasan del 7, y la cama se queda en un 7,5: se duerme bien, pero sin más.

La sensación general es la de un hotel cuidado. Se nota que Best está invirtiendo en renovarlo: muebles nuevos en las zonas comunes, un gimnasio reformado, las zonas infantiles en buen estado y un aquapark recién pintado.
Lo mejor y lo peor del Best Sabinal
Lo mejor
- La playa justo enfrente: bajas y estás en la arena.
- Comida de buen nivel, con postres que parecen caseros.
- Miniclub, teen club, aquapark y animación por edades.
- Un spa familiar por solo 6€.
Lo peor
- Una sola piscina, aunque con rampa y tumbonas de sobra.
- Las bebidas se pagan aparte en la pensión completa.
- Una sola almohada por persona.
- Algo más caro que otros hoteles de Roquetas.
Dónde está y cómo fue la llegada
El Best Sabinal está en la zona turística de Roquetas de Mar, con la playa justo enfrente. No tienes que andar diez minutos cargando con la sombrilla, las toallas y los niños: sales por la puerta y ya pisas la arena.

Tampoco es un hotel aislado. Alrededor tienes paseo marítimo, chiringuitos y servicios, con ambiente familiar, así que puedes salir a dar una vuelta sin coger el coche y volver a tiempo para la cena.

Un check-in rápido
Llegamos sobre las 12:30 y hacia la una ya teníamos la habitación lista. Imagino que ayudó ir en septiembre; en pleno agosto, con el hotel al completo, yo no contaría con entrar tan pronto.

Parece un detalle, pero entrar pronto en la habitación cambia el primer día, sobre todo si llegas con maletas, con calor y con unos niños que solo piensan en la piscina.
La piscina: bonita, pero una sola
Aquí tengo sentimientos encontrados. La piscina es bonita y está bien cuidada, pero es una sola y no especialmente grande. Dentro del agua no te agobias, aunque con el hotel lleno se ve bastante gente.
Tiene dos cosas buenas. Se entra en rampa, como en una playa, y los primeros metros son de chapoteo: perfecto para niños pequeños y para mayores que no se apañan con la escalera.


Y hay tumbonas de sobra. Siempre encontramos algún hueco libre, y como la playa está enfrente, mucha gente se reparte entre la arena y el agua dulce, así que la piscina no se satura tanto como podría.
El aquapark pirata, para los más pequeños
Al lado de la piscina hay un pequeño aquapark para niños de unos 4 a 6 años, con decoración pirata, varios toboganes, cubos que vuelcan agua y una palmera que suelta chorros. Está muy cuidado y se nota.

Si tus hijos están en esa edad, es probablemente donde más horas van a pasar. Para niños más mayores se queda pequeño, pero para ellos el hotel tiene otros planes, que te cuento más abajo.

La playa delante y planes para los niños todo el día
Si viajas con niños pequeños, es de lo mejor de Roquetas. Mira precios para tus fechas.
La habitación: merece la pena la vista al mar
Elegimos una habitación con vistas al mar, algo más cara, y en este hotel creo que merece la pena. La terraza da a la playa y a la piscina, con el hotel entero a tus pies, y despertarte con eso le da otro aire a la estancia.

En otros hoteles pagar por la vista no siempre compensa. Aquí sí, siempre que la diferencia de precio no sea grande. Si lo es, el resto de la habitación es igual y vas a descansar exactamente igual.

Por dentro es parecida a las de otros hoteles de Roquetas. Tiene unos 20 m²: no es grande, pero resulta cómoda y práctica, con la tele frente a las camas, nevera, aire acondicionado y una terraza amplia.
Un detalle que agradecí: el aire acondicionado regula la temperatura de verdad. Parece obvio, pero en más de un hotel de playa la ruleta está de adorno y no cambia nada. Aquí funcionaba.

El baño
El baño está reformado, con ducha, y tiene sitio de sobra para ir en familia. Cumple sin destacar, ni para bien ni para mal. Eso sí, no todas las habitaciones están reformadas todavía: en algunas sigue la bañera.
Y un apunte que no esperaba: los productos de baño, en dispensadores dentro de la ducha, olían muy bien y me dejaron el pelo suave. Si algo destaca, se dice, aunque sea el champú.


La cama
La cama está bien y se duerme bien, que es lo importante, aunque en Roquetas hemos probado alguna más cómoda.
Yo haría un cambio sencillo y barato: poner una segunda almohada por persona. Al hotel le costaría poco y el descanso mejoraría bastante.
La comida: de lo que más nos gustó
La comida fue de las cosas que más nos gustaron del hotel. Cogimos pensión completa, todo de buffet, y almuerzo y cena se parecen bastante: ensaladas, guisos, verduras, y carnes y pescados que te hacen a la plancha al momento.

La calidad va en línea con lo que cuesta el hotel. Pagas algo más, pero el producto es bueno, y se nota sobre todo en la zona de entrantes, con varios quesos y un salmón de buen nivel.
Un buffet sin colas
Lo que más me sorprendió fue lo bien organizado que está el buffet. El restaurante es amplio y la comida está repartida en islas, así que la gente no se amontona en el mismo sitio y no se forman colas, aunque haya mucha.


Y hay muchos camareros, muy atentos. Tanto, que si te levantas a por más comida y dejas la mesa sola, puede que al volver te hayan retirado el plato. Avisado quedas.
Los postres, la sorpresa
Los postres merecen mención aparte. Probé cuatro, y las natillas y el arroz con leche me parecieron caseros. Si no lo son, me la han colado bien, porque tenían ese punto natural que en los hoteles no abunda.


Los otros dos eran un brownie y un flan de huevo, que estaba buenísimo. Me habría comido varios al día, pero con tantos hoteles en la ruta no se puede, así que me conformé con probar unos cuantos. Buen punto para el hotel.
El desayuno
El desayuno queda un pelín por debajo del almuerzo y la cena. Las tortitas recién hechas y algunos dulces están muy ricos.

Le pondría algo más de calidad en los embutidos. Se desayuna bien, pero no al nivel del resto del hotel, y por eso se queda en un 7,5, medio punto menos que el almuerzo y la cena.

Las bebidas, aparte
Esto conviene saberlo antes de reservar. En media pensión y en pensión completa, las bebidas de las comidas se pagan aparte; solo el todo incluido las lleva. Una cerveza ronda los 3€, y el agua va de 2,10€ a 3,10€ según el tamaño de la botella.

Al hacer el check-in nos ofrecieron una alternativa: barra libre de bebida en almuerzo y cena, pagando unos 8€ más por cabeza y noche. No aparece al reservar en la web, te lo proponen al llegar. Según lo que bebas, puede salir a cuenta.
La cafetería
La cafetería está bien, sin ser nada especial. Hay café, bebidas y un cóctel del día que sale algo más barato. Como no teníamos el todo incluido, pagamos: 1,90€ el café y unos 6€ los cócteles. Precios normales para un hotel de playa.

Para niños: un hotel pensado para familias
Para niños, el hotel está muy bien preparado, y por eso le pongo un 8,5. Se nota que es un hotel familiar de verdad: hay sitio y planes para los pequeños, para los que ya no lo son tanto y para jugar con ellos.
El miniclub
El miniclub es grande, en la línea de los de Best: parque de bolas interior, zona para colorear y monitores pendientes de los niños. El cartel de la entrada lo recomienda de 5 a 12 años, y para el parque piden calcetines.


Teen club y recreativas
Para los mayores hay un teen club. Tiene PlayStation, futbolines, billar y juegos, y además una zona arcade con máquinas recreativas, de carreras y de gancho para echar unas partidas con tus hijos.
Es de esas cosas que no salen en las fotos de Booking y que luego deciden unas vacaciones. A los niños les encantan las recreativas, y a los padres nos da un plan para las horas de más calor.


La animación, por edades
La animación funciona todo el día y, lo mejor, separada por edades. Mientras una parte del equipo está con los pequeños, otra hace actividades con adolescentes y adultos, como dardos o futbolín. Así nadie se aburre con juegos que no le tocan.
Los carteles lo dejan claro: minis de 5 a 8 años, maxis de 8 a 13 y adultos a partir de 14, cada grupo con su horario de lunes a domingo. Por la noche hay minidisco, cantantes en directo y espectáculos.

Un apunte de ambiente: en la segunda semana de septiembre ya se veía más gente mayor y menos familias, y los shows se adaptaban a ese público. En julio y agosto imagino que todo va más enfocado a los niños.

Para adultos: spa familiar y un gimnasio renovado
El spa cuesta 6€ y es familiar: pueden entrar niños y adultos. Dentro hay piscina climatizada con chorros, jacuzzi y sauna. Es un buen extra para desconectar un rato o para un día en que el tiempo no acompañe.

El gimnasio está renovado, limpio y bien cuidado. Si te gusta entrenar en vacaciones, puedes trabajar casi todos los grupos musculares; quizá falta alguna máquina que lo ponga más fácil, pero te apañas de sobra.

Para adultos le pongo un 7,5. Con spa, gimnasio, cafetería y la playa enfrente vas servido, pero no es un hotel pensado para parejas que buscan tranquilidad, y menos en verano.
La playa: enfrente del hotel
La playa es uno de los grandes puntos a favor del hotel: la tienes enfrente. Es la playa de Roquetas, muy parecida a la de otros hoteles de la zona, como el Bahía Serena o el Alua Golf Trinidad.
La arena es gruesa y con piedrecitas, aunque se vuelve más fina al llegar al agua. Hay algo más de oleaje que en otras playas y cubre muy pronto: a los tres o cuatro metros puedes tener ya metro y medio de agua.


No es una playa peligrosa. Hay socorristas, tumbonas, chiringuitos y hasta un parque infantil, y el ambiente es familiar. Pero si vas con niños pequeños, no los pierdas de vista en la orilla.
El personal
No tratamos mucho con el personal, pero nos dejó buena sensación. La chica del spa, varios animadores, recepción y algunos camareros fueron simpáticos y amables. No tuvimos ningún problema que resolver, así que no puedo decirte cómo responden ante uno.
Puntuaciones del Best Sabinal, apartado por apartado
| Apartado | Nota | Por qué |
|---|---|---|
| Global | 7,9 | La media de las doce categorías |
| Limpieza | 9 | Habitación y zonas comunes, cuidadas y sin pegas. |
| Cama y almohadas | 7,5 | Se descansa bien; una segunda almohada la mejoraría. |
| Baño | 8 | Reformado y con sitio para ir en familia. |
| Amplitud de la habitación | 7 | Unos 20 m² funcionales, con una buena terraza. |
| Desayuno | 7,5 | Tortitas al momento y buena bollería; los embutidos, mejorables. |
| Comida | 8 | Buen producto, plancha al momento y postres que parecen caseros. |
| Cena | 8 | Al nivel del almuerzo, variada y sin colas. |
| Piscinas | 7 | Bonita, cuidada y con entrada en rampa. |
| Instalaciones para niños | 8,5 | Miniclub, teen club, aquapark pirata, arcade y animación por edades. |
| Instalaciones para adultos | 7,5 | Spa, gimnasio renovado y cafetería, sin ser un hotel de adultos. |
| Playa | 8 | Enfrente, con socorristas, chiringuitos y ambiente familiar. |
| Personal | 8,5 | Simpático allí donde lo tratamos: spa, animación, recepción y comedor. |
La media de las doce categorías es un 7,88, que redondeado da el 7,9 de la nota global, con el desayuno ya dentro.
Para quién es el Best Sabinal y para quién no
Es tu hotel si:
- Viajas con niños pequeños, de hasta 6 o 7 años.
- Quieres la playa delante y planes para todo el día.
- En el buffet buscas algo más que lo justo.
- Puedes pagar la habitación con vistas al mar.
No es tu hotel si:
- Buscas el hotel más barato: mira los hoteles para niños más baratos.
- Quieres varias piscinas o una muy grande.
- Bebes en las comidas y no quieres pagar aparte.
- Viajas en pareja y buscas tranquilidad.
Si el Best Sabinal no es el tuyo
- Best Oasis Tropical: de la misma cadena, en Mojácar, y para niños de todas las edades.
- Alegría Colonial Mar Aqua Fun: también en Roquetas, con un parque acuático más grande.
- Hoteles para niños en Roquetas de Mar, la guía de la zona con los que hemos probado.
¿Recomiendo el Best Sabinal? Sí, sobre todo con niños pequeños
Sí, lo recomiendo: me ha gustado mucho. Es algo más caro que otros hoteles de Roquetas, pero se nota en las instalaciones, en la comida y en todo lo que ofrece a los niños. No es perfecto, pero funciona muy bien en conjunto.

Lo veo sobre todo para familias con niños de hasta 6 o 7 años. Tiene la playa enfrente, buen buffet, miniclub grande, aquapark, arcade y animación, y en eso está a la altura de otros Best que hemos probado, como el Best Oasis Tropical o el Best Pueblo Indalo.
Al final, lo que cuenta es volver a casa pensando que el viaje mereció la pena. Con el Best Sabinal, a mí me pasó.

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