Nuestra experiencia en Finca El Tossal, un hotel con encanto en Bolulla (Alicante)
Por Cristina Gómez
Madre de dos peques y colaboradora en Descubriendo Viajes
La verdad es que hacía tiempo que nos apetecía hacer una escapada romántica para desconectar un poco del trabajo y del día a día. Empezamos a mirar alojamientos por la provincia de Alicante y, buscando por Booking, encontramos Finca El Tossal.
Las fotos ya nos parecieron muy bonitas, pero tengo que decir que una vez allí nos sorprendió para bien.
Nosotros nos alojamos dos noches y creo que fue el tiempo perfecto para disfrutar del hotel y, además, aprovechar para conocer algunos sitios de alrededor como Altea, las Fuentes del Algar o Guadalest.
Mi opinión rápida






Le damos un 9 sobre 10. Finca El Tossal nos parece una de esas escapadas que entran por los ojos en fotos... y que luego, una vez allí, todavía gustan más. Ideal si buscáis tranquilidad total, naturaleza y desconexión real.
Si valoráis la intimidad, un jacuzzi exterior con vistas y no os importa un último tramo de carretera con curvas para llegar, merece mucho la pena. Si buscáis tener restaurantes y tiendas a un paseo, hay alojamientos más céntricos.
En una frase
Una escapada en pareja con jacuzzi exterior espectacular, muchísima tranquilidad y unas vistas a la montaña que quitan el hipo. Perfecto para desconectar dos o tres días.
Lo mejor y lo peor (Pros y Contras)
Lo mejor
- Jacuzzi exterior: con vistas a la montaña, sin necesidad de reservar. Uno de los mejores rincones del hotel.
- Tranquilidad total: rodeado de naturaleza, solo se escuchan los pájaros. Apenas coincidimos con más gente.
- La cama: comodísima, con sábanas de las más suaves que recordamos.
- Desayuno cuidado: mucha variedad, productos de calidad y opciones preparadas al momento.
- Buena relación calidad-precio reservando entre semana a través de Booking.
- Detalle de bienvenida: copa de cava al hacer el check-in.
Lo peor
- Sin nevera en la habitación: se echa en falta para dejar agua o bebidas frías.
- Último tramo de acceso largo: la subida final hasta el hotel se hace algo pesada.
- Sin tiendas ni supermercados cerca: mejor comprar bebida y comida antes de subir.
- Zona de piscina de chinas: con césped sería más cómoda para andar descalzo.
¿Dónde está Finca El Tossal?
La finca está situada en Bolulla, un pequeño pueblo del interior de Alicante. Una de las cosas que más nos gustó es que, aunque está muy cerca de sitios muy turísticos como Altea o las Fuentes del Algar, allí arriba no se escucha absolutamente nada.
Eso sí, tenemos que reconocer que el último tramo hasta llegar al hotel se nos hizo un poco largo. No hacíamos nada más que subir y subir y pensamos: "Madre mía... ¿esto cuándo acaba?" Pero luego llegas arriba y entiendes perfectamente por qué el lugar merece la pena.
La finca está completamente rodeada de naturaleza y solamente se escuchan los pájaros. Desde el primer momento nos dio muchísima sensación de tranquilidad.
Nada más llegar nos atendieron en la recepción y, mientras hacíamos el check-in, nos ofrecieron una copa de cava. Un detalle que nos gustó bastante porque ya empezabas la estancia de otra manera.
La habitación





Nosotros nos alojamos en una Suite Superior, no muy grande, pero que nos encantó desde el primer momento. Era muy luminosa y con una decoración muy cuidada: el cabecero estaba hecho con madera reciclada y había una lámpara hecha con ramas que nos pareció muy original.
Pero si tenemos que quedarnos con algo de la habitación, sin duda sería con la cama. Hacía muchísimo tiempo que no dormíamos tan bien en un alojamiento. Era comodísima y las sábanas eran de las más suaves que recordamos.
Nuestra habitación no tenía terraza, pero sí un pequeño balcón. Una de las cosas que más nos gustaba era abrirlo por la mañana y quedarnos un rato contemplando las vistas desde la propia cama. Parece una tontería, pero son esos pequeños momentos los que luego recuerdas cuando vuelves de un viaje.
En cuanto a la limpieza, no podemos poner ninguna pega porque estaba todo impecable.
Baño


El baño también era bastante grande, con dos lavabos y una ducha enorme, por lo que resultaba muy cómodo.
Lo único que echamos en falta
Una neverita en la habitación. No es imprescindible, pero para dejar una botella de agua o algún refresco frío habría venido muy bien. Como cerca no hay tiendas, mejor comprar bebida fría antes de subir.
¿Merece la pena el precio?
Nosotros reservamos a través de Booking porque encontramos una oferta bastante buena. Sinceramente, por lo que pagamos, nos pareció que la relación calidad-precio estaba muy bien.
De hecho, una cosa que sí os recomendaríamos es mirar precios entre semana, porque cambian bastante con respecto al fin de semana.
Las instalaciones de Finca El Tossal






Aunque el hotel no es muy grande, tiene todo lo necesario para pasar un par de días allí sin echar nada en falta.
Aprovechamos bastante la piscina porque hizo muy buen tiempo. No es enorme, pero tampoco creemos que le haga falta: está rodeada de naturaleza, con varias hamacas y un ambiente súper tranquilo. Si tenemos que ponerle una pequeña pega, diríamos que la zona de alrededor es de chinas; con césped sería más cómoda, pero eso ya es una opinión personal.
Lo que sí nos pareció una absoluta pasada fue el jacuzzi exterior. Creo que fue uno de los rincones que más disfrutamos. Después de pasar el día visitando pueblos, llegábamos al hotel, nos metíamos un rato y era una maravilla: relajados, con unas vistas preciosas a la montaña, sin escuchar absolutamente nada. Para usarlo no hace falta reservar.
La zona exterior también tiene sauna, varias zonas ajardinadas y diferentes rincones con tumbonas donde simplemente puedes sentarte a descansar, tomar algo o leer un libro.
Si tenemos que destacar algo, sin duda es la tranquilidad que se respira allí. No sabemos si fue porque es un hotel solo para adultos o porque tiene muy pocas habitaciones, pero durante toda la estancia tuvimos la sensación de estar completamente desconectados.
El desayuno
Otra cosa que nos sorprendió para bien fue el desayuno. Sinceramente, pensábamos que iba a ser bastante normal y, para nada. Había muchísima variedad: fruta, diferentes tipos de pan, embutido, bollería, zumo de naranja natural, café... y varias cosas que te preparaban en el momento, como huevos revueltos (huevos de los de verdad).
Un desayuno muy cuidado, con productos de calidad y bastante "fit".
Restaurante
No llegamos a comer ni a cenar allí porque preferimos aprovechar para conocer lugares de la zona, aunque sí vimos la terraza del restaurante y nos pareció un sitio muy bonito para cenar una noche. ¡Ideal para una cena romántica!
Un consejo si vais a alojaros aquí: como el hotel está un poco apartado, cerca no hay supermercados ni tiendas donde bajar andando a comprar cualquier cosa. Nosotros un día compramos comida antes de subir y comimos en la habitación. Así que, si sabéis que vais a necesitar agua, algún refresco o cualquier otra cosa, es casi mejor comprarlo antes de llegar al hotel. No es algo negativo, simplemente está bien saberlo antes de ir.
Qué ver cerca de Finca El Tossal
Una de las cosas que miramos antes de elegir este alojamiento fue la ubicación. Además de disfrutar del hotel, nos apetecía conocer algunos de los sitios más bonitos de la zona, y creemos que fue un acierto porque están todos bastante cerca. Visitamos Altea, las Fuentes del Algar y Guadalest, así que si vais a pasar un fin de semana por aquí os recomendamos hacer algo parecido.
Altea



Situado a unos 20 minutos del hotel. Es de esos pueblos en los que lo mejor que puedes hacer es dejar el coche y empezar a pasear sin rumbo. Fuimos subiendo poco a poco hasta el casco antiguo, pasando por calles empedradas llenas de casas blancas, macetas y pequeñas tiendas de artesanía. ¡Cualquier rincón de este pueblo bien merece una foto!
También visitamos la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, la de la famosa cúpula azul (entrada gratuita). El casco antiguo merece mucho la pena para disfrutar de las mejores vistas del pueblo y del mar. Imprescindible sentarse en una terraza a cenar o tomar algo, aunque si vais en fin de semana o temporada alta conviene reservar.
Si os apetece conocer el pueblo y su historia más a fondo, aquí tenéis un free tour por Altea.
Fuentes del Algar



Otro de los sitios que teníamos muchas ganas de conocer. Están muy cerca de Finca El Tossal, así que prácticamente era una excursión obligatoria. El agua es completamente cristalina y el recorrido va pasando por diferentes cascadas y pozas naturales.
El sitio es apto para el baño. Nosotros fuimos en mayo y ese día estaba nublado, así que no nos animamos, pero la gente que sí se bañaba nos daba bastante envidia. Si vais cuando haga calor, llevad bañador y ¡escarpines! Es una zona de río y sin este calzado el baño se hace complicado.
Es una visita de pago, pero merece la pena. Aquí tenéis precios y entradas. Respecto al aparcamiento, hay zonas de pago; el precio de la mayoría era de 5€.
Guadalest



La última excursión que hicimos. Nos apetecía mucho conocer este pequeño pueblo medieval del que tanto habíamos oído hablar. Impresiona, ya que está construido sobre la propia roca. Recorrimos sus calles tranquilamente, entramos en algunas tiendas y subimos hasta el castillo.
Pero si tenemos que quedarnos con algo de Guadalest, sin duda es con las vistas: desde lo alto se contempla su embalse de aguas turquesas, un color que nunca habíamos visto en un pantano. Aquí tenéis toda la información del pueblo.
El veredicto final
¿Para quién lo recomendamos?
Perfecto para ti si…
- Buscas una escapada romántica en pareja para desconectar de verdad.
- Valoras la tranquilidad total y estar rodeado de naturaleza.
- Te apetece disfrutar de un jacuzzi exterior con vistas sin depender de horarios de reserva.
- Quieres aprovechar para visitar Altea, las Fuentes del Algar y Guadalest.
No es para ti si…
- Viajas con niños pequeños: es un hotel pensado para el descanso en pareja.
- Buscas tener restaurantes o tiendas a un paseo del hotel.
- No te gusta la idea de un último tramo de carretera con curvas para llegar.
Nosotros volveríamos sin dudarlo. Íbamos buscando una escapada romántica para desconectar y creemos que no podríamos haber elegido mejor: desde el primer momento nos sentimos muy a gusto, el hotel es tranquilo, está muy cuidado y el personal fue amable en todo momento.
De hecho, subimos varias fotos a nuestras redes sociales y nos escribió bastante gente preguntando dónde era, porque les había parecido un sitio precioso. Y lo entendemos: es uno de esos hoteles que entran por los ojos, pero que luego, una vez allí, todavía gustan más.
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