Holiday World Polynesia. Mi opinión tras alojarme 2 veces: pros y contras
Por Javier Sobrino
Fundador de Descubriendo Viajes
Si buscas el típico hotelito tranquilo en la Costa del Sol para leer en silencio escuchando las olas… sal de esta página ahora mismo. El Holiday World Polynesia (en Benalmádena) es exactamente lo contrario: es un mega-resort, para divertirse en familia, decorado con elefantes a tamaño real y cascadas inmensas y con un parque acuático para los niños.
Nos hemos alojado ya un par de veces en este hotel (que forma parte del inmenso Holiday World Resort junto a otros edificios como el Riwo o el Village) y, si el presupuesto te lo permite, es mi favorito en Málaga para familias. Te cuento por qué sus habitaciones de 70m² me tienen enamorado, pero también te aviso de la “letra pequeña” de su Todo Incluido que a más de uno le da un dolor de cabeza.
Mi opinión rápida tras alojarme
Le doy un 8,5/10. Es el resort familiar por excelencia. Vienes a que los niños alucinen, se cansen en el parque acuático y tú puedas desconectar en una zona chill-out. Lo mejor de que sea tan grande es que la gente se dispersa muy bien. Gracias al inmenso Beach Club, las piscinas del propio hotel no sufren esas aglomeraciones horribles típicas de agosto. Todo está muy bien organizado.
Lo mejor y lo peor (Pros y Contras)
Lo mejor
- Las habitaciones (un 10 absoluto): son como apartamentos de 70m². Tienes espacio de sobra para no sentirte enjaulado con toda la familia. Y unas terrazas muy grandes con buenas vistas.
- El beach club: es el parque acuático más grande de hotel en Andalucía. Lo tiene todo, desde toboganes hasta un campo de fútbol con “entrenadores”.
- Gastronomía (el Wok y los postres): el restaurante oriental Uro Wok es una maravilla, y la zona de dulces del buffet es insuperable.
- El spa: han creado una piscina para niños dentro del spa separada por una cristalera. Ellos juegan, tú te relajas y no escuchas el ruido. ¡Brillante!
Lo peor
- La letra pequeña de los toboganes: aunque pagues un Todo Incluido, si quieres tirarte por los toboganes grandes tienes que alquilar el “donut” hinchable aparte (unos 10€). Un detalle bastante feo.
- El agua en vasito: en los bares no te dan botellas de agua, te sirven en vasos de papel.
- Las limitaciones de la pulsera: tu todo incluido solo sirve para tu edificio (el Polynesia) y el Beach Club, no puedes ir a consumir a los hoteles de al lado.
El famoso “Beach Club”: adrenalina y el truco para llegar
Este es el motivo principal por el que la gente reserva aquí. No es una piscinita con un tobogán triste; es un parque acuático gigante en un club de playa.
- Para todas las edades: tienen desde un barco pirata y zonas de chapoteo que apenas cubren para bebés, hasta una piscina de olas y toboganes para niños más mayores.
- Fútbol nivel pro: tienen pistas de fútbol de césped donde organizan partidos y entrenamientos haciendo equipos con “profesionales”. A los niños les chifla.
- Para los padres: mientras ellos corren, tú tienes zonas chill-out bastante amplias para estar relajado. Jacuzzis o tumbonas de hidromasaje con vistas al mar.
- ¿Cómo llegar? El Beach Club está bajando hacia la playa. Andando son unos 3-5 minutos (cuesta abajo), pero mi consejo es que cojas el autobús gratuito del hotel. Pasa continuamente, no hay casi que esperar y te deja en la puerta en un segundito. Te salvará la vida a la vuelta cuando toque subir la cuesta con los niños cansados.
Toboganes - Holiday World
Habitaciones: el gran acierto del hotel
Aquí es donde el Polynesia saca pecho. Cuando viajas en familia, meter a 4 personas (y sus maletas) en 30 metros cuadrados es deporte de riesgo.
Aquí las habitaciones familiares tienen 70m². Cuentan con salón, cocina, un baño con bañera y ducha, y una terraza. La temática inspirada en la Polinesia está muy lograda, pero lo que de verdad valoras es poder acostar a los niños en su zona y tú poder quedarte en el salón tranquilamente. Un 10/10 en comodidad.
Gastronomía: el wok y el paraíso del azúcar
El Todo Incluido es muy completo y tiene una ventaja enorme: puedes comer en el Beach Club. No tener que secar, vestir y arrastrar a los niños de vuelta al hotel a mediodía no tiene precio.
En cuanto a las cenas, esto es lo que más destaco:
- El Uro Wok (Oriental): te recomiendo cien por cien que reserves aquí. El servicio es exquisito y la comida está muy, muy rica. De lo mejor del resort.
- El buffet y los postres: la comida del buffet principal está bien, pero la zona de postres es insuperable. Tienen una cantidad de tartas, bollos y dulces que es para volverse loco.
Entretenimiento y el secreto del Spa
El hotel tiene tantas cosas que si las escribo todas me salen 10 folios, pero destaco dos:
- Para los niños: tienen una sala inmensa de máquinas recreativas, bolera, minigolf, sala de cine… y por la noche montan shows espectaculares con temática Disney y una animación que se lo curra muchísimo.
- Para los padres (el spa): es un spa pequeñito pero sorprendentemente bueno y completo. ¿Lo mejor? Han pensado en las familias: tienen una piscina de agua que no cubre para los más peques separada por una cristalera insonorizada. Tú estás en tu circuito termal en silencio, y ellos están al lado chapoteando sin que sus gritos te molesten.
Es para ti si:
Veredicto Final
¿Para quién lo recomiendo?
Perfecto para ti si…
- Eres una familia con presupuesto alto que busca no tener que salir del hotel en todas las vacaciones.
- Tienes niños todoterreno (de 2 a 14 años) que necesitan actividad constante, piscinas, fútbol y toboganes.
- Odias las habitaciones de hotel pequeñas y valoras tener espacio estilo apartamento.
No es para ti si…
- Buscas unas vacaciones baratas (en pleno agosto el Todo Incluido se te puede ir a los 400-500€ la noche).
- Viajas en pareja buscando silencio, relax romántico y playas vírgenes. (Para eso, mejor mira otros hoteles de mi lista).



